Tyson Fury volvió al ring tras 16 meses de ausencia, venció por decisión unánime al ruso Arslanbek Makhmudov en el Tottenham Hotspur Stadium de Londres y, al terminar la pelea, retó directamente a Anthony Joshua. La victoria fue un dulce regreso después de retirarse tras perder ante Oleksandr Usyk en diciembre de 2024 y, al mismo tiempo, abrió la posibilidad de llevar a cabo una de las peleas más esperadas del boxeo británico.
Los jueces entregaron tarjetas de 120-108, 120-108 y 119-109 a favor del excampeón mundial de peso pesado, que dejó su récord en 35-2-1, con 24 nocauts. Fury controló durante los 12 asaltos, se mostró móvil, con recursos para evitar castigo y con ritmo suficiente para sostener una pelea larga pese al tiempo que llevaba fuera de actividad. Del otro lado, Makhmudov, con marca de 21-3 y 19 nocauts, no encontró respuestas para cambiar la ruta de la función.
La noche no se cerró con la lectura de las tarjetas, pues ‘The Gypsy King’ aprovechó el escenario para dirigirse hacia el nacido en Watford, quien estaba ubicado en primera fila. “Ahora te quiero a ti. AJ. Anthony Joshua. Démosle a los aficionados al boxeo lo que quieren. La batalla de Gran Bretaña. ¡Te reto, Anthony Joshua, a pelear conmigo, el Rey Gitano!”, dijo en el ring. El micrófono falló cuando Joshua intentó responder ante la afición, aunque más tarde hizo pública su postura.
“He estado sentado en esta mesa con él muchas veces. En mi corazón, pelearía con Tyson Fury mañana mismo, sobre todo después de ver esta pelea. No tengo ningún problema en pelear. Esto es lo que hago”, declaró AJ. Aun así, advirtió a la tribuna que no iba a responder al desafío. “Se enviarán los contratos, revisaremos los detalles, y probablemente nos vean en el ring pronto”, agregó.
La pelea entre ambos titanes ha sido negociada en distintos momentos, especialmente en 2021, pero nunca se concretó. Actualmente el panorama sigue siendo complicado, pues Eddie Hearn, promotor del exmonarca, explicó que el británico necesita una pelea de preparación después del accidente automovilístico que sufrió en diciembre, hecho en el que perdieron la vida dos de los amigos cercanos del pugilista.
El de Manchester llega a este nuevo capítulo después de varios retiros y regresos. Tras vencer a Wladimir Klitschko en 2015, se apartó por problemas de salud mental, consumo de sustancias y la pérdida de su licencia. Más tarde volvió, reconstruyó su carrera y firmó una trilogía con Wilder que definió una era reciente de los completos. Después vinieron las derrotas ante Usyk, las primeras de su carrera profesional, y un nuevo anuncio de retiro en enero de 2025.
La función en Londres también le dejó al británico una bolsa considerable, pues de acuerdo con la información disponible, el excampeón partía de una base garantizada y, con el impulso de la venta de pago por evento a través de Netflix, la cifra total rondó los 25 millones de dólares. Ese ingreso confirma que, incluso después de una pausa prolongada, Fury se conserva entre los nombres más rentables del boxeo actual, por lo que cualquier rival estaría deseoso de compartir el ring con el Rey Gitano.