El Mundial brilla arriba; ellos entrenan abajo de un puente en CDMX

Mientras el Mundial 2026 concentra la atención de millones de aficionados, un grupo de futbolistas amputados entrena diariamente bajo un puente en el centro deportivo Pilares Escuadrón 201 de la Ciudad de México; apoyados en bastones y dirigidos por Jesús Adrián Hernández, los jugadores buscan demostrar que el fútbol adaptado es una disciplina competitiva y exigente, más allá de su valor como herramienta de rehabilitación.

En cada práctica, los integrantes dejan de lado su condición física para enfocarse únicamente en el juego; los entrenamientos se viven con la misma intensidad que cualquier partido, entre goles, caídas, reclamos y jugadas disputadas.

Futbolistas como Erick Darío Leano aseguran que el objetivo es hacerse notar y abrir camino para otros deportistas, mientras que Gerardo Pimentel destaca la emoción de volver a jugar tras perder una pierna en un accidente de motocicleta.

Aprovechando la visibilidad que genera la Copa del Mundo, el equipo espera que parte de la atención hacia el fútbol sirva para impulsar al deporte adaptado; algunos jugadores consideran que una parte de los recursos destinados a campañas promocionales podría generar un mayor impacto si se invirtiera en infraestructura, equipamiento y espacios deportivos para personas con discapacidad.

Aunque México cuenta con una selección nacional de fútbol para amputados, los jugadores reconocen que todavía existe una marcada diferencia respecto al apoyo que recibe el fútbol profesional; la falta de materiales, competencias y oportunidades limita el crecimiento de estos proyectos.

A pesar de ello, el grupo mantiene intacta su motivación y continúa entrenando con la misma pasión que se vive en los grandes escenarios mundialistas.