El tricampeón con Brasil que tuvo que retirarse por una lesión

Campeón del mundo con Brasil en el Mundial de México 1970, Tostão pasó de alcanzar la gloria futbolística a retirarse prematuramente apenas tres años después debido a un grave problema ocular; posteriormente encontró una nueva vocación en la medicina, convirtiéndose en uno de los casos más singulares en la historia del deporte brasileño.

Del ‘Pelé Blanco’ al estrellato

Nacido en Belo Horizonte en 1947 bajo el nombre de Eduardo Gonçalves de Andrade, fue apodado Tostão desde niño; su talento lo llevó rápidamente al primer equipo del Cruzeiro, donde se convirtió en una de las principales figuras del fútbol brasileño durante la década de 1960.

Uno de sus momentos más recordados llegó en la Taça Brasil de 1966, cuando el Cruzeiro derrotó al poderoso Santos de Pelé; en la final de ida, el conjunto de Belo Horizonte goleó 6-2 y Tostão anotó uno de los tantos; posteriormente sellaron el título con una nueva victoria en el estadio Pacaembu.

El Mundial que casi se pierde

Antes de disputar el Mundial de 1970, sufrió un desprendimiento de retina tras un golpe recibido en un partido ante Corinthians; fue operado en Estados Unidos y logró recuperarse a tiempo para integrar la convocatoria de Mário Zagallo; durante el torneo fue una pieza importante del equipo que conquistó el tricampeonato mundial tras vencer a Italia por 4-1 en la final.

Un retiro prematuro y una nueva vida

Un nuevo desprendimiento de retina terminó obligándolo a retirarse en 1972, cuando apenas tenía 26 años y jugaba para el Vasco da Gama; lejos de alejarse del estudio, decidió formarse como médico, ejerció la profesión y también impartió clases.

Con el paso de los años, Tostão volvió a vincularse al fútbol desde otra perspectiva; se convirtió en analista y columnista deportivo del diario Folha de S.Paulo, consolidando una segunda carrera tan respetada como la que tuvo dentro de las canchas.