La histórica victoria de Escocia frente a Haití en su estreno mundialista no ha cambiado la autocrítica dentro del equipo, que ya concentra todos sus esfuerzos en el duelo ante Marruecos de este sábado; pese al triunfo, las estadísticas dejaron algunas dudas, especialmente por la escasa posesión de balón mostrada frente a un rival que en el papel parecía accesible; esta situación preocupa al seleccionador Steve Clarke, quien considera que su equipo deberá elevar considerablemente su nivel para competir ante selecciones de mayor jerarquía como Marruecos y Brasil.
El estratega escocés admitió que su selección generó pocas oportunidades de gol en el debut y espera corregir ese aspecto en el siguiente compromiso; enfrente tendrá a una selección marroquí que viene de empatar 1-1 contra Brasil y que alcanzó las semifinales en la pasada Copa del Mundo; consciente de que Marruecos podría asumir el control del balón, Clarke planea apostar por una presión intensa y por transiciones rápidas para intentar aprovechar los espacios que aparezcan durante el encuentro.
Con la mira puesta en alcanzar por primera vez una fase eliminatoria mundialista, Escocia ha retomado los entrenamientos con máxima intensidad tras celebrar su primer triunfo; Clarke adelantó que busca un equipo con mayor control del juego, aunque sin perder la solidez defensiva y el espíritu competitivo que mostraron ante Haití; además, el técnico analiza realizar algunos ajustes en su alineación titular para enfrentar de mejor manera el desafío que representa el conjunto africano.