A solo unas horas de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Estadio Azteca, especialistas en deporte, economía y opinión pública advierten un creciente desencanto entre parte de la afición mexicana, provocado principalmente por los altos costos para asistir al torneo, la limitada cantidad de partidos que albergará el país y las afectaciones urbanas derivadas de las obras de infraestructura.
Aunque México vuelve a hacer historia al convertirse en el primer país en albergar tres Copas del Mundo, diversos analistas consideran que la experiencia para el aficionado promedio dista mucho de la expectativa generada durante los años previos al torneo.
Boletos fuera del alcance de la mayoría
Uno de los factores más señalados es el precio de las entradas y paquetes oficiales, que para muchos aficionados resultan inaccesibles.
Especialistas apuntan que el modelo de comercialización implementado por la FIFA ha favorecido la venta de paquetes premium y experiencias corporativas, elevando considerablemente los costos para quienes desean asistir a los encuentros.
Para numerosas familias mexicanas, acudir a un partido implica una inversión difícil de asumir, especialmente al considerar gastos adicionales como transporte, hospedaje y alimentación.
Menos partidos de los esperados
Otro elemento que ha generado críticas es la distribución de encuentros dentro del formato compartido entre México, Estados Unidos y Canadá.
De los 104 partidos programados para la competencia:
- Estados Unidos albergará la mayoría de los encuentros.
- México recibirá 13 partidos.
- Canadá contará también con 13 encuentros.
Algunos aficionados consideran que, pese a ser uno de los anfitriones, México tendrá una participación limitada dentro del calendario general del torneo.
Obras y afectaciones urbanas
Las remodelaciones y proyectos de movilidad desarrollados en torno a las sedes mundialistas han provocado molestias entre habitantes de ciudades como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Cierres viales, trabajos de infraestructura, modificaciones al transporte público y problemas de movilidad han sido parte del panorama durante los meses previos al arranque de la justa deportiva.
Entre la frustración y la pasión futbolera
Pese a este escenario, especialistas consideran que la percepción podría cambiar una vez que comiencen los partidos.
La historia de los Mundiales en México ha demostrado que la emoción generada por la Selección Mexicana y el ambiente futbolero suele superar temporalmente las molestias relacionadas con logística, costos o infraestructura.
El verdadero termómetro será el ambiente que se viva durante el partido inaugural entre México y Sudáfrica, así como la respuesta de miles de aficionados en espacios como el FIFA Fan Festival instalado en el Zócalo capitalino.