Mundial 2026 en modo Argentina no es 1978

La convocatoria a una gran manifestación y plantón social en las inmediaciones del Estadio Banorte/Azteca durante la inauguración del Campeonato Mundial de Fútbol Soccer 2026 está reviviendo lo ocurrido en el mundial de Argentina 1978 bajo el mando de la dictadura militar y la movilización de sectores populares que involucraron a la muy importante guerrilla de los Montoneros.

A pesar de las acciones que lograron los disidentes argentinos, entre ellas la de meterse en uno de los juegos más importantes de la competencia, solo la brutal represión militar pudo evitar que sí reventaran el Mundial y el apoyo popular a favor de la selección de Argentina comandada por Diego Armando Maradona logró otro control de daños mucho más eficaz: la Copa Mundial para el equipo local de Argentina.

En México no existe ni por equivocación la posibilidad de que la selección nacional puede siquiera pasar a la segunda ronda porque existe la maldición del quinto partido, aunque no los hechos se refleja más bien la incapacidad del fútbol mexicano para ir más allá de las competencias locales controladas por Televisa y Televisión Azteca para sus intereses comerciales, políticos ya está de patrocino.

De todos modos, un plantón que genere conflictos en la inauguración del campeonato en México representa un enorme desafío primero para la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y después para la falta de visión política de la jefa capitalina de gobierno Clara Brugada, pero en el entendido de que será prácticamente imposible la represión del movimiento, tendrían muy fuertes dificultades para encapsular las protestas hoy estadio y hay que prever desde ahora la participación del bloque negro como grupo de choque que se localiza del lado de los intereses de las 4T.

Los gobiernos federal y capitalino tienen todavía poco más de tres y medio meses de tiempo para entrarle al tema de los desaparecidos con la voluntad política de resolverlos y no como ha ocurrido hasta ahora solo con maniobras de distracción. Lo malo de esto no es que el tema utiliza parecidos ya no es como en el pasado un asunto de represión del Estado contra la disidencia, sino que el asunto involucra a las bandas del crimen organizado en sus diferentes especialidades, al arribo hasta ahora impune del sicariato para asesinar o desaparecer o críticos de los delincuentes y de manera sobresaliente el tema de la inseguridad porque muchos desaparecidos están siendo encontrados en fosas comunes de los cárteles.

Hasta ahora, las autoridades se han distraído con el argumento de indagar si realmente están desaparecidos o si son personas que se fugaron de su entorno familiar o laboral y no se han puesto de acuerdo en el manejo de la estadística. Pero mientras se dan estas desviaciones de atención, la tasa de desaparecidos sigue creciendo dramáticamente sin encontrar decisiones de Estado, sobre todo en el gobierno federal.

Asimismo, el tema de los desaparecidos podría concitar el aglutinamiento de otros grupos disidentes u opositores a las medidas de gobierno y entonces habría que prepararse para que la protesta por los desaparecidos y la entrega de copias con los rostros de los familiares que pasaron una condición de no-existencia crezca a una manifestación opositora encontrar un gobierno cerrado a las negociaciones políticas y sociales.

Por lo pronto, los organizadores de la marcha por los desaparecidos el día de la inauguración del mundial de fútbol ya anunciaron sus intenciones y toca a los gobiernos federal y capitalino mover sus cartas.