La Selección Mexicana podría volver a jugar una Copa Oro en territorio nacional por primera vez en más de dos décadas. La Federación Mexicana de Futbol (FMF) confirmó que mantiene conversaciones con la Concacaf para que México sea sede de algunos encuentros de la edición 2027, una posibilidad impulsada por el éxito organizativo que dejó la Copa del Mundo de 2026.
De concretarse el proyecto, el país albergaría partidos del principal torneo de selecciones de la región por primera vez desde 2003, cuando compartió la organización con Estados Unidos. Desde entonces, el certamen se ha disputado de forma habitual en territorio estadounidense.
La intención de la Concacaf es aprovechar la infraestructura y la experiencia que dejó el Mundial de 2026, en el que México recibió 13 partidos distribuidos entre la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El impacto de la organización y la respuesta de la afición mexicana fortalecen la posibilidad de extender el legado del torneo mediante una sede compartida para la Copa Oro.
De acuerdo con la FMF, una de las condiciones para que México reciba encuentros es que el Estadio Banorte —antes Estadio Azteca— sea la principal sede nacional del certamen. Sin embargo, el torneo continuaría compartiéndose con Estados Unidos, por lo que únicamente algunos partidos se disputarían en territorio mexicano.
El respaldo a esta propuesta también se sustenta en los resultados obtenidos durante el Mundial. Según datos de la FIFA, los Fan Fest organizados en México reunieron 6.7 millones de asistentes, lo que representó el 75% del público registrado en las sedes de los tres países organizadores. Además, los cinco encuentros disputados por la Selección Mexicana en la Copa del Mundo acumularon una asistencia de 368 mil 818 aficionados, con un promedio superior a los 73 mil espectadores por partido.
México llega a esta posibilidad como el actual campeón de la Copa Oro y la selección más ganadora en la historia del torneo.
No obstante, la organización del certamen continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos para la Concacaf, razón por la que Estados Unidos ha permanecido como sede casi permanente durante los últimos 24 años.
Hasta ahora, la Concacaf no ha oficializado las sedes de la Copa Oro 2027 ni ha definido cuántos partidos podrían celebrarse en México. Por el momento, la posibilidad permanece en análisis entre el organismo y la Federación Mexicana de Futbol, que busca concretar el regreso del torneo al país después de más de dos décadas.