corrida de más de 600 kilos deja pocas opciones en Las Ventas

Cristian Parejo salió como uno de los nombres destacados de la corrida nocturna celebrada en Las Ventas de Madrid, donde cortó una oreja al sexto toro de Pedraza de Yeltes después de una actuación firme y con momentos de gran expresión.

El torero gaditano tuvo en sus manos la posibilidad de salir por la Puerta Grande, pero sus fallos con la espada en el tercer toro terminaron por dejar la faena en una ovación. En su segundo turno, Parejo consiguió finalmente el trofeo tras imponerse a un toro de 634 kilos que exigió máxima concentración.

La corrida presentó un encierro de gran volumen, con un peso promedio de 607 kilos, aunque con comportamientos desiguales. El primero y el segundo ofrecieron algunas posibilidades por el lado derecho, mientras que el cuarto mostró poca fuerza, el quinto resultó deslucido y el sexto fue el ejemplar de mayor juego de la noche.

El sexto toro fue el momento de mayor intensidad de la corrida. Parejo se encontró con un animal encastado y de enormes dimensiones, frente al que mostró disposición desde los primeros compases.

El gaditano toreó con los frentes, perdió pasos cuando fue necesario y consiguió ligar algunos pasajes con ritmo y ajuste. La diferencia de tamaño entre el torero y el animal añadió tensión a una faena que terminó por conectar con los tendidos.

Con el público volcado, Parejo se lanzó a matar y necesitó dos intentos para colocar la estocada. Finalmente recibió una oreja, aunque el resultado pudo haber sido distinto de haber acertado con mayor rapidez con los aceros.

Su primera faena de la noche también había dejado buenas sensaciones. El tercero, noble por ambos pitones, permitió al torero mostrar temple y exposición. Parejo dio el medio pecho y buscó ligar los pases con armonía, pero falló repetidamente con el descabello y perdió una posible oreja.

Francisco José Espada tuvo una actuación marcada por las limitaciones de sus toros. El primero permitió algunos pasajes por el lado derecho, pero mostró peligro por el izquierdo y tuvo poca continuidad en sus embestidas.

El madrileño decidió además colocarse por el pitón izquierdo pese al riesgo, en dos tandas en las que buscó aprovechar las escasas opciones del animal. La faena no terminó de tomar vuelo y fue silenciada después de escuchar un aviso.

Con el cuarto tampoco encontró posibilidades. El toro fue protestado por su falta de fuerza y llegó a caerse en repetidas ocasiones, aunque permaneció en el ruedo. Espada lo pasó con corrección y a media altura, pero desistió pronto ante la falta de respuesta del público y del propio animal.

Joaquín Galdós recibió al segundo de la corrida, un toro que respondió inicialmente por el pitón derecho. El peruano consiguió dos tandas correctas, aprovechando que el animal acudía con prontitud a los cites.

La faena perdió intensidad posteriormente y Galdós tuvo que recurrir incluso al pisotón para provocar nuevas arrancadas. Su actuación fue correcta, aunque sin alcanzar un nivel suficiente para aspirar a mayores reconocimientos.

El quinto, de 720 kilos, tampoco ayudó. El toro se movió de manera anárquica y la intención inicial de Galdós, quien brindó la faena al público, no encontró después una respuesta destacada.

La corrida de Pedraza de Yeltes terminó así con Cristian Parejo como único torero en conseguir un trofeo, después de una noche en la que el enorme volumen de los astados condicionó buena parte del espectáculo.

En Las Ventas, ante 7 mil 185 espectadores, se lidiaron seis toros con un promedio de 607 kilos. El sexto, encastado y de 634 kilos, permitió a Parejo protagonizar el momento más destacado de la jornada y cerrar la noche con una oreja.