El ciclista belga Remco Evenepoel se adjudicó este sábado la Clásica San Sebastián por cuarta ocasión en su carrera tras imponerse en el esprint final al ecuatoriano Richard Carapaz; el triunfo se consolidó luego de una escapada gestada en el puerto de Murgil Tontorra a menos de diez kilómetros de la línea de meta.
La jornada comenzó con la tradicional fuga de larga distancia integrada por corredores como Laurent Rex y Lorenzo Quartuzzi; los escapados mantuvieron una ventaja controlada por el pelotón que nunca superó los tres minutos, por lo que el grupo principal neutralizó el intento sin contratiempos.
El tramo decisivo de la competencia inició a 60 kilómetros del final durante el ascenso al puerto de Jaizkibel, de tercera categoría, donde el ritmo del gran grupo provocó constantes reagrupamientos y descolgó a varios competidores antes de conectar con el alto de Erlaitz.
Durante el paso por Erlaitz, el corredor Remco Evenepoel sufrió complicaciones al verse obligado a cambiar de bicicleta; sin embargo, ciclistas como Giulio Ciccone, Enric Mas y el propio Richard Carapaz aceleraron en el grupo de cabeza para eliminar rivales mientras el belga reaccionaba para recuperar su posición.
Un grupo de más de treinta corredores encaró la última subida en Murgil Tontorra, cuyas pendientes alcanzaron casi el 20 por ciento de inclinación; la escuadra UAE Team Emirates intentó tomar el control de las acciones en el inicio de la rampa para evitar ataques tempranos.
A ocho kilómetros de la llegada, Remco Evenepoel lanzó un cambio de ritmo decisivo que solo pudo responder Richard Carapaz; ambos mantuvieron la ventaja en el descenso y el belga hizo valer su velocidad sobre el Boulevard de San Sebastián para coronarse campeón.