FIFA acusa a UEFA de intentar influir en sus elecciones por caso FFE

La disputa entre FIFA y UEFA por el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) llegó a un nuevo escenario luego de que el organismo rector del futbol mundial pidiera a un tribunal de Florida rechazar una solicitud de la confederación europea para acceder a documentos relacionados con la iniciativa.

En un escrito presentado ante el Tribunal de Distrito del Distrito Sur de Florida, la FIFA acusó a la UEFA de actuar de “mala fe y con fines de acoso” y sostuvo que su petición no responde a una necesidad legítima de obtener pruebas.

El organismo también señaló que la UEFA lleva a cabo, según su versión, una campaña de desinformación con la intención de influir en las próximas elecciones presidenciales de la FIFA, previstas para el 18 de marzo en Rabat. La FIFA sostiene que algunas de las afirmaciones difundidas sobre el proyecto y sobre su presidente, Gianni Infantino, son falsas.

El enfrentamiento tiene como origen la propuesta de crear FIFA Forward Enterprise, una filial que habría concentrado operaciones comerciales y de eventos de la organización. FIFA presentó inicialmente el proyecto como una vía para aumentar los recursos destinados al desarrollo del futbol, aunque la iniciativa terminó siendo retirada en julio después de recibir oposición de distintas confederaciones.

Uno de los puntos centrales de la disputa es la participación de Infantino en el proyecto. La UEFA ha cuestionado el proceso mediante el cual se desarrolló la propuesta y ha señalado que el presidente de la FIFA pudo haber tenido un interés personal en ella.

La FIFA rechazó esa interpretación y sostuvo que el proyecto estaba sujeto a la aprobación de las asociaciones miembro y del Consejo de la organización. También negó que Infantino buscara obtener un beneficio financiero personal.

El organismo argumentó además que evaluar una propuesta de este tipo formaba parte de sus responsabilidades y rechazó las acusaciones de que el proyecto constituyera una mala gestión o una actuación contraria a la legislación suiza. Estas son posiciones enfrentadas de ambas organizaciones y no equivalen, por sí mismas, a una resolución judicial sobre las acusaciones.

La UEFA había acudido a finales de agosto al tribunal de Florida para solicitar documentos y comunicaciones que pudieran ser utilizados ante la justicia suiza. Su petición incluye información sobre el origen y desarrollo de FFE, discusiones internas de la FIFA, comunicaciones con posibles inversionistas y asesores, así como documentos relacionados con la valoración económica del proyecto y su proceso de aprobación.

Otro punto de desacuerdo es el valor asignado a FFE. La UEFA cuestionó que los 20 mil millones de dólares considerados como valor del capital propio reflejaran el verdadero valor de la operación.

La FIFA respondió que esa interpretación confunde el valor del capital propio con el valor empresarial. Según el organismo, además de esos 20 mil millones, el proyecto contemplaba obligaciones garantizadas por otros 10 mil millones de dólares para ampliar el desarrollo del futbol, así como 4 mil 200 millones de dólares en pagos a las asociaciones miembro y otros costos vinculados con las actividades no comerciales.

Con base en esos elementos, la FIFA sostiene que el valor empresarial de FFE era superior a los 20 mil millones de dólares mencionados por la UEFA.

El proyecto había sido presentado por FIFA en julio como una propuesta para consolidar operaciones comerciales y aumentar la financiación para sus 211 asociaciones miembro. Sin embargo, después de las críticas recibidas, Infantino anunció que la iniciativa no seguiría adelante.

La disputa ocurre además a pocos meses de las elecciones presidenciales de la FIFA. El plazo para presentar candidaturas vence el 18 de noviembre, mientras que los comicios están programados para marzo de 2027.

Por ahora, el tribunal de Florida debe resolver la solicitud de UEFA para acceder a la documentación, mientras el conflicto entre las dos principales organizaciones del futbol internacional mantiene como uno de sus principales puntos de discusión el manejo del proyecto FIFA Forward Enterprise y el proceso de toma de decisiones dentro de la FIFA.