El mercado de fichajes de LaLiga llegó a su cierre este martes con uno de los principales culebrones del verano resuelto: Julián Álvarez se queda en el Atlético de Madrid después de que el Barcelona no pudiera concretar su incorporación.
El delantero argentino, de 26 años, continuará al menos hasta enero en el conjunto dirigido por Diego Simeone, luego de que el Atlético rechazara la posibilidad de negociar su salida. El club rojiblanco mantuvo una postura firme pese al interés del Barcelona, que llegó a plantear una oferta de 100 millones de euros a pagar en seis plazos.
La operación tampoco tenía un camino sencillo debido a que la cláusula de rescisión de Álvarez asciende a 500 millones de euros y su contrato con el Atlético está vigente hasta junio de 2030.
Después de varias semanas de especulaciones, el atacante se entrenó este martes en Majadahonda con la certeza de que permanecerá en Madrid. Su continuidad pone fin, por ahora, a uno de los principales capítulos del mercado español.
La relación entre el argentino y la afición rojiblanca será uno de los temas a seguir durante la temporada, particularmente después de un verano marcado por los rumores sobre su posible salida. Su siguiente oportunidad para responder en la cancha llegará el sábado, cuando el Atlético visite al Athletic Club.
Mientras Álvarez permaneció en el equipo, el Atlético concretó otros movimientos importantes. El club incorporó al delantero Jonathan David, procedente de la Juventus, como una de sus principales apuestas ofensivas.
El canadiense se sumó a una plantilla que también recibió al lateral Alex Grimaldo, al defensa Cristian ‘Cuti’ Romero, al mediocampista Morten Hjulmand y al atacante Kang in Lee. En total, el Atlético destinó alrededor de 125 millones de euros en estas incorporaciones.
En sentido contrario, José María Giménez dejó el club en el último día del mercado para incorporarse al Deportivo de La Coruña. El defensor uruguayo, de 31 años, llevaba 12 temporadas con el Atlético y perdió protagonismo dentro del esquema de Simeone.
El Deportivo también consiguió la incorporación de Marc Casadó, mientras que otros movimientos de última hora llevaron a Harvey Elliott al Valencia y a Youssouf Fofana al Sevilla.
El Barcelona también aprovechó las últimas horas del mercado para completar movimientos. Gabriel Jesús fue inscrito como nuevo jugador azulgrana después de llegar procedente del Arsenal y firmar un contrato hasta 2029.
El delantero brasileño aseguró que los problemas que arrastraba en una de sus rodillas ya forman parte del pasado.
El conjunto catalán cerró el mercado con una inversión aproximada de 180 millones de euros en refuerzos, entre ellos Anthony Gordon, Rodri Hernández, Karim Adeyemi y João Cancelo.
El equipo dirigido por Hansi Flick también incorporó al portero Dominik Livaković en la recta final del periodo de transferencias.
El Real Madrid fue uno de los clubes que más dinero destinó a reforzar su plantilla durante el verano. El conjunto blanco invirtió alrededor de 225 millones de euros, 45 millones más que el Barcelona.
La mayor parte de ese gasto correspondió al fichaje del extremo Yan Diomande, por quien el Madrid pagó 125 millones de euros al Leipzig. El futbolista de 19 años fue una de las revelaciones de la temporada anterior.
Pese a su inversión, el Real Madrid no realizó ningún movimiento durante el último día del mercado, al igual que Alavés, Villarreal, Athletic Club y Celta.
Uno de los movimientos más esperados del cierre fue el regreso de Dani Ceballos al Betis. El mediocampista firmó por tres temporadas con el club en el que comenzó su carrera profesional antes de marcharse al Real Madrid en 2017.
Su inscripción todavía estaba pendiente al cierre del mercado, aunque al tratarse de un jugador libre puede formalizarse fuera del plazo establecido para los traspasos.
El mercado español también dejó movimientos importantes en clubes como Osasuna, Málaga, Sevilla, Espanyol, Elche, Getafe y Racing de Santander.
Con el periodo de fichajes terminado, los equipos de LaLiga deberán concentrarse ahora en el rendimiento de sus nuevas plantillas. En el caso del Atlético, una de las principales incógnitas será si Julián Álvarez consigue dejar atrás el ruido generado durante el verano y vuelve a convertirse en una pieza determinante para Simeone.