El deporte profesional enfrenta una serie de problemas legales relacionados con imprudencias al volante y procesos judiciales; en la NFL, el corredor y agente libre Miles Sanders fue arrestado en Pensilvania tras ser hallado inconsciente al volante de su vehículo, en medio de la carretera.
De acuerdo con el portal TMZ, el jugador no superó la prueba de sobriedad y las autoridades encontraron marihuana en el automóvil; su próxima audiencia quedó fijada para el 28 de octubre
A este caso se suma Jed York, propietario de los San Francisco 49ers, quien fue detenido durante un operativo encubierto contra la prostitución en Ohio; el directivo respondió a un anuncio falso colocado por las autoridades y acordó un encuentro a cambio de dinero; tras declararse sin disputa por cargos menores, la NFL analiza si corresponde una sanción por una posible violación a su política de conducta personal
El posible castigo para Jed York tiene como antecedente el caso de Jim Irsay, fallecido propietario de los Indianapolis Colts; el empresario recibió una suspensión de seis partidos y una multa de 500 mil dólares tras su detención por conducir intoxicado; el episodio sirve como referencia sobre las medidas que la liga puede aplicar contra los dueños de sus franquicias
En el futbol internacional aparece el expediente del exseleccionado inglés Raheem Sterling, acusado por la Policía de Hampshire tras estrellar su Lamborghini contra las barreras de la autopista M3; el exjugador del Manchester City y del Chelsea enfrenta cargos por conducción peligrosa, negativa a una prueba de alcoholemia y posesión de óxido nitroso
Sterling deberá comparecer ante el tribunal el próximo 15 de septiembre para continuar con su proceso judicial; el caso surge en un periodo de incertidumbre para el futbolista, quien quedó libre del Feyenoord de Países Bajos al término de la temporada pasada
Estos expedientes colocan bajo presión a Miles Sanders y Raheem Sterling, ambos sin club en la actualidad; mientras los procesos avanzan, las autoridades deportivas deberán determinar las posibles consecuencias para los jugadores y el directivo.