La crisis política que atraviesa la FIFA se profundizó luego de que UEFA, AFC y Concacaf lanzan una dura crítica contra el presidente del organismo, Gianni Infantino, al señalar que el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise provocó una “ruptura fundamental de la confianza” entre la dirigencia y las asociaciones que integran el fútbol internacional.
En una carta abierta dirigida a la llamada familia del fútbol, los presidentes de las tres confederaciones, Aleksander Čeferin, de la UEFA; Salman bin Ibrahim Al Khalifa, de la AFC; y Victor Montagliani, de Concacaf, cuestionaron la manera en que fue planteada y manejada la iniciativa que contemplaba abrir parte de los negocios comerciales de la FIFA a inversionistas privados.
Las confederaciones dejaron claro que su inconformidad no está relacionada únicamente con cuestiones económicas o con la distribución de los recursos generados por los Mundiales, sino con la manera en que se toman decisiones dentro de la organización y con la confianza depositada en quienes tienen la responsabilidad de dirigirla.
La controversia comenzó a finales de julio, cuando salió a la luz el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que contemplaba la creación de una compañía externa encargada de administrar diferentes actividades comerciales de la FIFA, incluidos algunos de los negocios relacionados con la Copa del Mundo.
La propuesta contemplaba una valoración cercana a 20 mil millones de dólares y la posibilidad de obtener hasta 4 mil 200 millones de dólares mediante la venta de una participación minoritaria a inversionistas privados.
Las tres confederaciones cuestionaron que la FIFA presentará posteriormente la controversia como un problema de comunicación. En su opinión, lo ocurrido representa un “fallo de juicio” y una crisis de confianza hacia las instituciones que la FIFA está obligada a representar.
La postura también contradice el mensaje difundido días antes por la propia FIFA, luego de una reunión de emergencia celebrada en Marruecos. En aquella ocasión, el organismo reconoció que se habían cometido errores durante el proceso relacionado con FIFA Forward Enterprise, pero aseguró que la dirigencia mantenía su “pleno apoyo” a Infantino.
Mientras la FIFA insiste en que el proyecto fue retirado y que se reconocieron los errores cometidos, UEFA, AFC y Concacaf consideran que el problema central es mucho más profundo y tiene que ver con la confianza en la dirigencia, la transparencia en la toma de decisiones y los límites del poder presidencial.