Alpine condenó los mensajes de odio publicados en redes sociales después del accidente de Franco Colapinto en el Gran Premio de Azerbaiyán. El equipo aclaró que los ataques no se dirigieron únicamente a uno de sus pilotos: también alcanzaron a otras personas de la Fórmula 1, incluidos periodistas y rivales en la pista.
El choque ocurrió el sábado, cuando la carrera se reanudó tras la salida del auto de seguridad. El argentino frenó tarde al llegar a la primera curva y golpeó el auto de su compañero Pierre Gasly. El francés impactó entonces contra el McLaren de Lando Norris. Los tres quedaron fuera de competencia, mientras Alpine perdió la oportunidad de sumar puntos con sus dos pilotos.
Colapinto reconoció su error y pidió disculpas al equipo y a su compañero. Los comisarios también lo responsabilizaron del accidente y le impusieron una sanción de diez segundos. Como abandonó la carrera y ya no podía cumplirla en pista, la penalización se convirtió en una pérdida de cinco lugares en la parrilla de su próxima participación.
El actual campeón explotó luego de abandonar la pista y pidió que Colapinto fuera suspendido por una carrera. Max Verstappen consideró excesiva esa medida. En la conferencia posterior al Gran Premio, explicó que un error de cálculo y el bloqueo de las ruedas pueden tener consecuencias graves, como ocurrió en Bakú. Gasly habló de la decepción que dejó el resultado, aunque señaló que Alpine tendría que seguir adelante como equipo.
En su comunicado, la escudería francesa señaló que un error al competir no justifica insultos ni ataques personales. También precisó que su llamado no apunta contra una afición en particular. El equipo escribió que este tipo de mensajes se ha repetido en carreras recientes y anunció que buscará, junto con la Fórmula 1 y la FIA, formas de combatirlo.