Pogacar se sincera sobre la Vuelta a España

Tadej Pogacar, líder de la Vuelta a España, reconoció que disfruta de manera distinta la ronda española respecto al Tour de Francia, principalmente por la menor presión que percibe durante la competencia.

Después de la etapa con meta en Roquetes, Tarragona, el ciclista esloveno del UAE Team Emirates-XRG destacó el ambiente de la carrera y aseguró que, aunque el Tour tiene un peso diferente, la Vuelta le permite competir con mayor tranquilidad.

“La Vuelta tiene un gran ambiente. No es el Tour, pero creo que en algunos momentos se puede disfrutar más porque tiene algo menos de presión”, explicó Pogacar tras finalizar la jornada.

El corredor, uno de los principales referentes del ciclismo mundial, señaló que actualmente vive la carrera de una manera muy diferente a su primera participación en 2019. En aquel entonces, según recordó, podía competir con mucha menos atención alrededor suyo.

“Para mí fue una locura la experiencia, en aquel momento nadie se fijaba en mí, se trataba de disfrutar, probarlo. Ahora es una locura alrededor mío”, comentó.

Pogacar también valoró los cambios que ha experimentado la Vuelta a España desde su debut. Aunque reconoció que su propia vida y su posición dentro del ciclismo han cambiado considerablemente, consideró que la organización mantiene una buena dirección.

El esloveno recordó que desde 2019 encontró una carrera bien organizada y aseguró que la competencia continúa evolucionando, aunque siempre existen aspectos que pueden mejorar.

La diferencia más importante para él, sin embargo, está en la atención que genera actualmente. De ser un corredor prácticamente desconocido durante su primera Vuelta, pasó a afrontar la competición como uno de los grandes favoritos y con el maillot rojo de líder sobre los hombros.

Ese cambio también ha modificado la forma en que enfrenta cada etapa.

A pesar de su experiencia y de contar con un palmarés que incluye algunos de los mayores triunfos del ciclismo, Pogacar admitió que los nervios previos a una carrera no desaparecen.

El líder de la Vuelta explicó que la experiencia no elimina esa sensación, sino que permite aprender a controlarla. Como ejemplo, mencionó las condiciones de viento que se presentaron durante la jornada.

“Los nervios antes de la carrera nunca se van del todo, solo consigues gestionarlos”, señaló.

Para Pogacar, esa tensión aumenta especialmente antes de las etapas de montaña, donde cualquier cambio en las condiciones puede modificar la estrategia de los equipos y la lucha por la clasificación general.

El ciclista también sorprendió al hablar sobre la posibilidad de aprender español, un idioma que aseguró entender parcialmente y que considera atractivo.

Incluso comparó su posible aprendizaje con el francés y reconoció que actualmente todavía necesitaría tiempo para poder mantener conversaciones con soltura.

“Es un idioma bonito y me gusta. Lo puedo entender bastante, pero no diría que lo puedo hablar mucho ahora mismo”, explicó.

Mientras mantiene el liderazgo de la Vuelta a España, Pogacar afronta así una competencia que, según sus propias palabras, puede disfrutar con una presión diferente a la del Tour, aunque sin perder los nervios que acompañan a un corredor cuando está al frente de una de las grandes vueltas ciclistas.