La ‘Máquina’ de Cruz Azul se consagró campeona del fútbol mexicano al derrotar 2-1 (2-1 global) a los Pumas de la UNAM en la cancha del Estadio Olímpico Universitario. En una noche de dramatismo absoluto bajo la lluvia capitalina, el conjunto dirigido por Joel Huiqui remontó el marcador adverso en el segundo tiempo, rompiendo una sequía de cinco años sin títulos de Liga MX para adjudicarse el décimo campeonato de su historia.
El encuentro definitivo comenzó con una alta dosis de intensidad y con el guardameta local, Keylor Navas, confirmándose como figura al contener los primeros embates celestes de Agustín Palavecino y Christian Ebere. La recompensa para la presión alta impuesta por Efraín Juárez llegó al minuto 30, cuando el paraguayo Robert Morales aprovechó un rechace de la zaga visitante para sacar un potente disparo fuera del área, batiendo a Kevin Mier y poniendo el 1-0 que hacía estallar la tribuna universitaria.
Para la parte complementaria, el destino del encuentro cambió de rumbo. Al minuto 50, el cuerpo arbitral ahogó el grito de un segundo gol de Pumas por conducto de Juninho debido a una mano previa detectada en la jugada. Cuatro minutos más tarde, la fortuna sonrió a los visitantes: un centro peligroso enviado por Charly Rodríguez fue desviado accidentalmente por la defensiva de Pumas hacia su propia meta, dictando el empate 1-1 en la pizarra.
El tramo final del partido se tiñó de drama y polémica. En el tiempo de compensación, el VAR intervino de forma consecutiva para sancionar con tarjeta roja directa a Uriel Antuna por un pisotón sobre Jeremy Márquez al 90+2′, y minutos después a Ángel Rico por una fuerte infracción. Con la superioridad numérica en el terreno de juego, Cruz Azul hilvanó un contragolpe fulminante al minuto 90+4′ que culminó con una soberbia definición de Rodolfo Rotondi, sentenciando el 2-1 definitivo y desatando el festejo de la afición cementera en una edición histórica del “Clásico de la Obsesión”.