El esperado regreso de Conor McGregor al octágono ya tiene fecha. Después de casi cinco años de ausencia por la grave lesión que sufrió en su última presentación, el peleador irlandés volverá a competir este sábado 11 de julio cuando enfrente a Max Holloway en el combate estelar de la UFC 329, que se celebrará en la T-Mobile Arena de Las Vegas, Nevada.
La pelea representa uno de los eventos más atractivos del año para las artes marciales mixtas. Trece años después de su primer enfrentamiento, McGregor y Holloway volverán a cruzarse en el octágono con trayectorias completamente distintas. Mientras el irlandés busca demostrar que aún puede competir entre la élite tras un largo periodo de inactividad, el hawaiano llega como uno de los peleadores más activos y sólidos de la empresa.
El combate está programado para iniciar alrededor de las 19:00 horas, tiempo del centro de México, como parte de la cartelera principal de la UFC 329. La función marcará el regreso oficial de McGregor desde la fractura de tibia que sufrió en 2021 frente a Dustin Poirier, lesión que lo mantuvo alejado de la competencia durante cinco años.
Para Max Holloway, actual campeón del cinturón BMF, el duelo representa una oportunidad para cobrar revancha de la derrota que sufrió ante McGregor en 2013, cuando ambos apenas comenzaban su carrera dentro de la organización. Ahora, el estadounidense llega con mayor experiencia, ritmo de competencia y como favorito para imponerse en una pelea que promete captar la atención de millones de aficionados.
En los días previos al combate, Holloway aseguró que no subestima a su rival pese al tiempo que ha permanecido fuera del octágono. El hawaiano reconoció que espera enfrentar a la mejor versión de McGregor y advirtió que preparó su estrategia pensando en un rival peligroso, consciente de la capacidad del irlandés para cambiar el rumbo de una pelea con un solo golpe.
La rivalidad también tendrá un ingrediente distinto respecto a su primer enfrentamiento. En esta ocasión, ambos dejarán atrás el peso pluma para medirse en la división de peso wélter, un escenario que supone un reto para Holloway y una nueva prueba para McGregor en su intento por volver a los primeros planos de la organización.
El resultado de esta pelea podría definir el futuro inmediato de ambos peleadores. Una victoria devolvería a Conor McGregor a la conversación por los grandes eventos de la UFC, mientras que un triunfo de Max Holloway consolidaría su posición como una de las principales figuras de la compañía y cerraría una rivalidad que comenzó hace más de una década.