La selección de Egipto concretó una hazaña histórica este domingo 21 de junio de 2026 al derrotar 3-1 a su similar de Nueva Zelanda en el Estadio BC Place de Vancouver, Canadá. El resultado representa un hito sin precedentes para el balompié de la nación norafricana, al significar la primera victoria oficial de su historia en una Copa del Mundo tras haber acumulado cinco derrotas y tres empates a lo largo de sus cuatro participaciones previas en los certámenes de 1934, 1990, 2018 y la edición en curso del Mundial 2026.
El panorama inicial del encuentro amenazó con prolongar el historial de frustraciones para los dirigidos por el mítico Hossam Hassan, luego de que el defensor neozelandés Finn Surman aprovechara el nerviosismo de la zaga egipcia para abrir el marcador 1-0 apenas al minuto 15 del primer tiempo. A pesar del golpe anímico sobre la cancha de césped sintético, los “Faraones” —ubicados en el puesto 28 del ranking de la FIFA— reaccionaron bajo la guía y temperamento de su capitán, Mohamed Salah, desarticulando la propuesta táctica de la escuadra de Oceanía.
La ofensiva egipcia consumó la precisión de la remontada de forma paulatina. El atacante Mostafa Ziko devolvió la paridad al marcador y reanimó a las tribunas del complejo canadiense; posteriormente, Salah anotó el 2-1 parcial, alcanzando una cifra personal de 68 anotaciones internacionales que lo colocan a un solo gol del récord histórico de su propio director técnico. Finalmente, el centrocampista Trézéguet liquidó las aspiraciones neozelandesas al sellar el 3-1 definitivo. Con este marcador, Egipto asume el liderato provisional del Grupo G, mientras que Nueva Zelanda se mantiene en el fondo del sector sin unidades acumuladas.