La zaga de España buscará frenar a Messi y conquistar el Mundial

La dupla defensiva conformada por Pau Cubarsí y Aymeric Laporte se ha consolidado como la zaga de moda en el Mundial gracias a su excelente combinación de juventud y veteranía; con solo once compromisos disputados juntos sobre el terreno de juego, los futbolistas han encajado apenas un gol en todo el torneo tras frenar con éxito a astros internacionales como Cristiano y Mbappé.

Tras vencer a Francia por 0-2 en la semifinal, el joven zaguero de 19 años destacó orgulloso en la zona mixta que la línea defensiva logró acallar los cuestionamientos iniciales sobre su rendimiento general; la escuadra dirigida por Luis de la Fuente llega al partido definitivo presumiendo ser la retaguardia menos goleada de la justa deportiva, permitiendo escasos remates directos a su propia meta.

Características y solidez de la zaga

Ambos centrales comparten una cualidad técnica fundamental que resulta indispensable para la fluidez y el estilo característico de posesión de la selección de España: el extraordinario toque y salida limpia de balón.

En el último enfrentamiento ante la escuadra gala, la capacidad asociativa de la zaga cobró un valor monumental en la cancha; el defensor de 32 años se convirtió en el elemento de campo con mayor cantidad de pases intentados al completar con éxito el 92 % de sus entregas, rompiendo con solvencia la estrategia de presión rival.

Irrupción meteórica y trayectorias contrastantes

La consolidación internacional del joven catalán ha sido vertiginosa tras debutar con el Barcelona antes de cumplir los 17 años; luego de conquistar la medalla de oro olímpica en París, el zaguero aspira a coronar una temporada de ensueño en Estanyol donde pasó en poco tiempo de ver los torneos por televisión a estar nominado como uno de los mejores futbolistas del certamen actual.

Por su parte, su compañero de zaga ha disipado por completo las antiguas críticas que enfrentó tras su proceso de nacionalización para defender la camiseta ibérica en lugar de la francesa; afianzado plenamente como el auténtico líder del vestuario, el veterano aporta la contundencia física necesaria gracias a su dominio absoluto en los duelos aéreos individuales.

A la pareja de defensores le espera el mayor desafío de su trayectoria el próximo domingo 19 de julio en la gran final frente al astro Messi; contener el impacto ofensivo del capitán argentino requerirá un esfuerzo colectivo impecable, delegando en los dos centrales titulares la máxima responsabilidad histórica de guiar a su país hacia su segunda corona mundial.