El delantero mexicano Santiago Giménez se encuentra en una encrucijada en el AC Milan, pues según reportes recientes de medios italianos y portugueses, el jugador de 25 años ha llegado a un acuerdo personal con el Porto y solo falta concretar la operación con el club rossonero, que lo valora en alrededor de 20 millones de euros. El fichaje de Gonçalo Ramos por cerca de 75 millones de euros, pedido del técnico Rúben Amorim, redujo de manera significativa las posibilidades de minutos para el atacante nacido en Argentina y nacionalizado mexicano.
Giménez llegó al Milan en febrero de 2025 procedente del Feyenoord por una cifra cercana a los 30 millones de euros. En su primera etapa mostró destellos de calidad, pero la temporada 2025-26 estuvo marcada por lesiones de tobillo. En total registró aproximadamente siete goles en cerca de 37 a 39 partidos, cifra insuficiente para consolidarse como titular en un equipo de la Serie A que compite por puestos europeos.
Este escenario no es nuevo para los futbolistas mexicanos que han intentado dar el salto a clubes de élite en Europa. Varios nombres con cartel en la Liga MX o en ligas intermedias enfrentaron dificultades de adaptación, lesiones o falta de continuidad al llegar a instituciones de mayor exigencia.
La historia de Santiago Giménez en el AC Milan se suma a una lista de intentos en los que el talento mostrado en México no siempre se traduce en regularidad en las grandes ligas europeas. Factores como la intensidad física, la competencia interna, las lesiones y la presión mediática suelen pesar. Con el mercado de fichajes aún abierto hasta el 1 de septiembre, la decisión final sobre el delantero mexicano se resolverá en las próximas semanas.