El británico Lewis Hamilton conquistó el Gran Premio de Barcelona para firmar su primera victoria al volante de la escudería Ferrari. A sus 41 años, el siete veces campeón del mundo rompió una sequía de casi dos años sin ganar y detuvo el dominio de Mercedes en la presente temporada 2026, convirtiéndose además en el piloto de mayor edad en ganar una carrera de Fórmula 1 desde 1970.
Por su parte, el mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez firmó una actuación sólida al concluir en la posición 14. Siendo este el mejor desempeño en lo que va del año tanto para el piloto tapatío como para la debutante escudería estadounidense Cadillac, en una competencia caracterizada por el desgaste de los monoplazas y un total de ocho abandonos.
La estrategia de la escudería italiana resultó impecable sobre la pista del Circuito de Cataluña. Hamilton atacó desde las primeras vueltas al hombre de la pole position, George Russell, y forzó paradas tempranas en los pits que desestabilizaron la planeación de la escudería alemana. El momento definitivo llegó en la vuelta 41, cuando un coche de seguridad virtual provocado por el retiro de Fernando Alonso le permitió al británico realizar un cambio de neumáticos rápido y mantener la punta hasta la bandera a cuadros, sumando así la victoria número 106 de su trayectoria en la F1.
La recta final de la carrera se llenó de dramatismo con el abandono del líder del campeonato, el italiano Kimi Antonelli, cuyo Mercedes sufrió una falla eléctrica a cinco vueltas de concluir cuando marchaba en segundo lugar. Este incidente benefició directamente a George Russell, quien heredó el segundo puesto, y a Lando Norris de McLaren, quien completó el tercer escalón. Con esto, el podio en España fue completamente británico, un hecho que no ocurría en la máxima categoría desde el Gran Premio de Estados Unidos en 1968. Detrás de ellos, Max Verstappen de Red Bull cruzó la meta en la cuarta posición, seguido por Oscar Piastri.
Desde la parte trasera de la parrilla, ‘Checo’ Pérez supo gestionar las debilidades de su auto para rodar hasta el final y escalar posiciones ante los retiros de competidores como su compañero de equipo, Valtteri Bottas, y el propio Charles Leclerc. Al bajar de su monoplaza, el mexicano reconoció que el trazado español exhibió las carencias actuales de su auto, pero se mostró optimista de cara al Gran Premio de Austria, donde la escudería norteamericana planea introducir sus primeras actualizaciones importantes de la temporada.